Mostrando entradas con la etiqueta respeto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta respeto. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de diciembre de 2010

Las lágrimas de la Luna

La mezcla de sabores con el abundante jugo que brota al morderla son deliciosos en tiempo de calor… Con seguridad a la salida de la escuela has disfrutado una fresca rebanada de jícama aderezada con gotas de limón, sal y chile piquín. Pero quizá no sabes que esta raíz es de origen mexicano y ya era muy apreciada por los pueblos indígenas prehispánicos. Una leyenda purépecha explica así su origen.

Curicaueri, el Sol, se casó con Xaratanga, la Luna. Él amaba el oro y se adornaba con joyas de ese metal: diademas, anillos y collares tan resplandecientes como él. Ella amaba la plata, semejante a sus destellos nocturnos, y contaba con una colección de alhajas que los recordaban de día. Los dos se amaban y siempre querían estar juntos. Por eso a veces los días y las noches eran demasiado largos y comenzó a reinar un gran desorden en el mundo.

La Madre Naturaleza no podía permitir que las cosas siguieran de esta manera y los llamó para regañarlos. “Tú eres responsable de alumbrar los días y hacer que las plantas germinen y crezcan”, le recordó al Sol. “A ti te toca vigilar que todo quede en sombras para que las personas descansen”, le dijo a la Luna. “Pero ninguno ha respetado mis instrucciones y por eso tendré que separarlos”.

Xaratanga le pidió que se compadeciera de ella, Curicaueri le rogó que no los separara, pero la Madre Naturaleza fue inflexible: “Comprendo lo mucho que se aman, pero más importante que su amor es la misión que les encargué y el respeto que le deben a los seres vivos que dependen de ustedes.” Xaratanga y Curicaueri le suplicaron por última vez pero la Madre Naturaleza ignoró sus palabras y los dejó solos.

Al ver lo triste que estaba su esposa Curicaueri le habló con ternura: “Nuestro amor no estará nunca en riesgo. De día yo saldré a iluminar los bosques y los mares y tú veras cómo brillo a través de la ventana de nuestras casas. Cuando yo regrese al hogar por la noche y vea que no te encuentras ahí, me sentiré feliz al saber que estás recorriendo los cielos rodeada de estrellas más hermosas y nobles que tus joyas.” Ella escuchó con atención estas palabras y le respondió: “Tienes razón. Quizá si respetamos nuestra misión la Madre Naturaleza permita que, de vez en cuando, tu brilles detrás de mí y que yo aparezca de repente, en pleno día”.

Conmovida por lo que estaban viviendo, Xaratanga abrazó a su esposo y comenzó a llorar. Una de sus lágrimas recorrió el espacio, cruzó las nubes, atravesó las copas de los árboles y se sumergió en la tierra del Valle de México. Allí, en lo más profundo, echó raíces y se convirtió en la primera jícama de carne tan brillante, perfumada y dulce como el llanto de la Luna.

—Adaptación del relato purépecha referido por Otilia Meza en su libro Leyendas prehispánicas mexicanas.

Para reflexionar

• ¿Te parece que la Madre Naturaleza fue justa? ¿Consideras excesivo el castigo que dio a Xaratanga y Curicaueri?

• ¿Piensas que la obediencia es una forma de respeto?

• ¿Qué pasaría si, por seguir nuestros sentimientos olvidamos nuestros deberes?

• ¿Los afectos y el respeto son opuestos o pueden complementarse?

• ¿Qué relación tienen los valores con el trabajo en equipo?

Tomado del portal Fundación Televisa

lunes, 29 de noviembre de 2010

Las leyes de las R+ -última entrega-

Desde hace un año y cuatro meses es para nosotros un gran gusto compartir con ustedes este espacio creado con inmenso cariño.

A las 08:41 p.m., hora Caracas, ya alcanzábamos las 4.236 visitas a nuestro blog, lo cual nos satisface, anima y compromete a seguir ofreciendo información que resulte de utilidad para todos quienes nos visitan.


Queremos darle la más cordial bienvenida a Luis Augusto Fermin, nuestro más reciente seguidor, un estupendo psicólogo  y maravilloso facilitador a quien le invitaremos, para inicios de 2011, a que comparta con nosotros su óptica del trabajo con y en equipo. Desde ya Luis Augusto, quedas cordialmente invitado.

La semana pasada hablamos de las relaciones positivas, hoy abordaremos el mismo tema de este grupo de artículos que hemos estado compartiendo y, que hoy llega a su tercera y última parte.

Las leyes de las R+.

Los equipos de trabajo cuentan con una dinámica que promueve la acción entre sus miembros.

La idea es, antes que todo, construir relaciones significativas, sostenibles y basadas en el respeto.

Para crear ese tipo de relaciones, existen sencillas reglas de muy fácil aplicación en la vida diaria:

- Antes que pretendamos que otros cambien, hagámoslo nosotros. Lo más fácil es pretender que lo hagan los demás, lo más efectivo es que nosotros mismos nos hagamos cargo de lo que nos corresponde mejorar

- Minimicemos hacer juicios a priori, vamos a darnos la oportunidad de conocer a nuestros compañeros antes de emitir una opinión sin fundamento. La invitación es a enfocarnos en el lado positivo de las personas. ¿Se imagina que en un equipo de 10 personas, todos estén centrados en el lado negativo de sus miembros? Insoportable ¿Cierto? En caso que esto no sea posible, pudiera ese equipo, no ser el mejor espacio para nosotros y la recomendación sería que tomemos una decisión, más no sin antes permitirnos acordar antes de decidir retirarnos.

- Respeto antes que todo: Lo cual implica reconocer al otro por su valor. Respetar es tratar de acuerdo a lo esperado, está relacionado con la regla de oro de 24 quilates… ¿recuerdan?

- Cultivemos relaciones con la idea de poder combinar de manera armoniosa nuestros rasgos de personalidad con los de nuestros compañeros de equipo. Por tanto, actuemos de manera congruente para ser percibidos como íntegros e idóneos, esa será nuestra mejor plataforma para ganarnos la confianza, el respeto y la consideración de nuestros compañeros.

- Unas son de cal y otras de arena: Aprendamos de las pérdidas y seamos humildes cuando ganemos, en el trabajo con y en equipo, tengamos en mente que si los otros no ganan, nosotros tampoco y cual efecto efervescencia, el buen sabor de la victoria será breve.

- Aprendamos a comunicarnos, practiquemos antes de hablar, realicemos al menos un ensayo mental, esto nos preparará para comunicarnos con empatía, a expresarnos con respeto y consideración antes que todo, por mucha razón que nos asista.

- No todo es personal: Tengamos en cuenta que las relaciones de trabajo son de trabajo y las personales son personales y que ambas cuentan con enorme potencial para convertirse en la otra, más cada cual tiene su espacio. Lo que si debe prevalecer en ambos tipos de relaciones es el respeto, si eso es así, no tendremos problemas en poner límites que nos permita mantener nuestra privacidad, sin que ello implique excluir a nuestros compañeros, de aspectos humanos que compartidos pesan menos –solidaridad-

A veces mal entendemos, interpretamos a nuestra manera y vulneramos la confianza depositada, el respeto ganado y perdemos una buena relación con potencial para convertirse en una alianza nutritiva en nuestros ámbitos laborales.

Tal como en algún momento lo mencionamos, las relaciones humanas son una caja de sorpresas, que nos brindan  la gran posibilidad de  combinar nuestros esfuerzos con los suyos para lograr metas, que solos, no podríamos alcanzar.

Si queremos llegar rápido podríamos caminar solos, pero llegaremos igualmente solos…

Más esa es su decisión

Para el mes de enero estaremos integrando nuevos compañeros al equipo de EnlazaDOs y comunicaremos el inicio de una nueva etapa . . .

Más será a inicios de año cuando anunicaremos las buenas nuevas.

Un placer y nos leeremos en tiempo breve... hay un relato hermoso que espera a ser compartido con  ustedes, aca entre nos, tiene inmensas ganas de ser publicado en fecha próxima.

Un abrazo y nuestra gratitud,

Equipo EnlazaDOs

Lograr es más que soñar. Planificación y Motivación. Todos los seres humanos,  contamos con la capacidad de soñar, más eso no es sufici...