lunes, 10 de agosto de 2009

La Confianza

LA CONFIANZA: ¿INGREDIENTE PRINCIPAL EN LA FORMACIÓN DE EQUIPOS DE TRABAJO?

La confianza configura los resultados de muchas de nuestras acciones en la vida porque influye en nuestra voluntad.

La confianza es esa capacidad que tenemos los seres humanos de tener expectativas positivas de resultados favorables y se configura en una habilidad de desempeño.

En términos más gráficos se puede decir que es el punto medio entre la arrogancia (incapacidad de percibir fallas o debilidades) y la desesperación (incapacidad por reconocer fortalezas).

El exceso de confianza trae consigo más excesos como la irracionalidad y delata rasgos de una persona engañosamente optimista que presume de su invulnerabilidad, lo cual trae como consecuencia volverse autocomplaciente, descuidar las disciplinas fundamentales y apostar en lugar de invertir.

Su ausencia, hace que las personas inviertan menos de lo conveniente por suponer que todo está jugando en su contra y que ni siquiera merece la pena esforzarse.

A mayor confianza, mayor control sobre las situaciones y menos posibilidad de dejarse llevar por los acontecimientos.

La confianza tiene sus ciclos, cuando pasamos por una buena racha vamos de fortaleza en fortaleza y cuando pasamos una racha mala se dice que vamos de fracaso en fracaso.

El éxito trae consigo más éxito, atrae los mejore talentos, mientras que el fracaso repele la compenetración y facilita el rezago.

Si a los ganadores se les concede el beneficio de la duda, con los fracasos se generan resquemores, si los perdedores en algún momento lograron romper la racha perdedora, se puede creer inclusive que hicieron trampa.

En resumen la confianza hace que las rachas ganadoras se fortalezcan en sí mismas e impulsen una tradición de éxito. En las rachas perdedoras la confianza se quiebra y su ausencia hace más difícil dejar de perder.

El fracaso y el éxito son trayectorias, tendencias, direcciones, caminos.

En los deportes muchas cosas se trasladan de un partido a otro e inciden en el ánimo de la gente y ese estado anímico puede salir con los jugadores a la cancha de juego, es decir que influye en la relación entre los jugadores, la disposición del equipo, la continuidad o el cambio de los entrenadores, la afluencia del público, la naturaleza de la crónica en la prensa, entre otros.

Un contexto que genera expectativas afecta los resultados.

Un caso relevante está relacionado con el futbol profesional americano. ¿Era inevitable que los Patriotas de Nueva Inglaterra ganaran el primer torneo de Super Bowl después de los ataques terroristas del 11 de septiembre?

El sólo nombre contribuyó al estado de ánimo, los hizo sentirse “patriotas”, se sintieron obligados a no dejarse derrotar cuando una audiencia de 137 millones de personas y otros 700 millones en 225 países, seguían su desempeño.

Desde que el equipo salió a la cancha, su comportamiento simbolizó solidaridad nacional, los jugadores entraron a la cancha no como individualidades, sino como equipo y no se anunciaron los nombres uno a uno como suele hacerse. Su entrenador trabajó de manera importante en minimizar los instintos egoístas, es decir satisfacer la necesidad de sobresalir inclusive a costa de los resultados colectivos.

Cuando tomaron la decisión de entrar todos corriendo a la cancha, surgieron problemas inclusive con los productores del Super Bowl y su postura firme fue: “Anúnciennos como quieran, pero nosotros vamos a entrar corriendo como equipo”

Esa confianza le dio al equipo el margen de victoria.

Las personas exitosas atraen hacia sí mismas inversiones que garantizan su éxito, pero si quienes deben invertir creen que a una empresa le va mal, sencillamente suspenden su esfuerzo o inversión y eso acentúa el deterioro.

Los ciclos de ventajas o desventajas que se autoalimentan, así como se pueden convertir en motores de crecimiento, también se pueden convertir en espirales de muerte.

Los éxitos generan entusiasmo por un desempeño de mayor impacto, esto ayuda a producir triunfos que provee los recursos, el orgullo y el entusiasmo que facilite el triunfo de la próxima vez.

Si quiere promover en su empresa la creación de equipos de trabajo de alto desempeño,

¿Cuenta con la confianza suficiente como para generar equipos exitosos?

¿Sabe cómo mantener esa racha exitosa?

¿Cómo hace para orientar sus esfuerzos hacia nuevos logros?

Usted tiene una ventaja:

La única condición para ser exitoso es haberlo hecho de manera óptima alguna vez en su vida y esto le ayudará a desempaquetar sus estrategias exitosas y replicarlas de manera deliberada para beneficio de propios y ajenos.

Cree su propia ecuación de equipo de trabajo de alto desempeño

Equipo de trabajo de alto desempeño= X + X + 1 + X + 2…

¿Quiere compartirla con nosotros?

Esperamos sus comentarios…

2 comentarios:

  1. Me parece un excelente análisis de la relación confianza - éxito /influencia del entorno. Les invito a ver esté video:
    http://www.youtube.com/watch?v=7JL-C8GrSlA

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  2. Gracias GEAM...un placer reencontrarte

    Si justo ese video que nos recomiendas y otro parecido los usamos para nuestros talleres sobre trabajo en equipo...

    Un abrazo G. y muchos cariños, Cristmar

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