lunes, 17 de mayo de 2010

El cambio y el Equipo (Parte II)

Estimados amigos,

En nuestra entrega anterior hicimos un análisis de las posibles causas que ayudan a instalar la resistencia al cambio y, al buscar soluciones, encontramos éstas alternativas como opciones ecológicas que queremos compartir con ustedes y además mostraremos los bemoles de cada una:

Aumentar la calidad de la Comunicación La resistencia puede reducirse mediante la comunicación con los empleados para ayudarlos a ver la lógica del cambio. Esta táctica supone que la fuente de resistencia proviene de una comunicación inefectiva; si los empleados reciben toda la información y sus dudas son aclaradas, puede ir disminuyendo de manera paulatina el temor a lo desconocido y disminuir la resistencia al cambio. Funciona siempre y cuando la fuente de la resistencia sea una comunicación inadecuada y que las relaciones gerente-empleado se caractericen por una confianza mutua y la credibilidad. Si estas condiciones no se dan, es poco probable que tenga éxito. No obstante, el tiempo y esfuerzo que este enfoque requiere debe sopesarse contra sus ventajas, en especial cuando el cambio afecta a un gran número de personas.

Promover la Participación Es difícil que los miembros del equipo se resistan a una decisión de cambio en la cual ellos participaron. Antes de que se efectúe un cambio, los que se oponen pueden involucrarse en el proceso de decisión. Suponiendo que los participantes tienen la experiencia para hacer una contribución significativa, su participación puede reducir la resistencia, obtener un compromiso para que el cambio tenga éxito e incrementar la calidad de la decisión de cambio. Sin embargo, esta técnica tiene ciertas desventajas: la posibilidad de una solución inadecuada y el tiempo que requiere.

Crear espacios de Facilitación y apoyo Los agentes del cambio pueden ofrecer una diversidad de elementos de apoyo para reducir la resistencia. Cuando los temores y la ansiedad de los colaboradores son elevados, la asesoría y terapia para los empleados, un nuevo entrenamiento de habilidades o un permiso de ausentarse del trabajo durante un período corto pudieran facilitar el ajuste. La desventaja de esta táctica como de las anteriores, es que el tiempo es sumamente demandante. Además, puede incrementar costos y su puesta en práctica no garantiza necesariamente el éxito.

Como se puede observar, no existe una fórmula única ni infalible para lograr el cambio y es importante adecuarnos a las necesidades del equipo, en ocasiones puede ser recomendable hacer una combinación de las alternativas según convenga y atender la situación desde los puntos de vista de todos los colaboradores haciendo un ejercicio de empatía. Hay muchos modelos teóricos que nos pueden colaborar en el manejo de la situación, más si el cambio es planificado, y se “vende” al equipo desde los beneficios que se gozarán a partir de su instrumentación, podremos manejar la resistencia y quizás podamos hacer el periodo de adaptación más breve.

Gracias por acompañarnos semana a semana.

Un abrazo,

El Equipo de EnlazaDOs

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