lunes, 20 de septiembre de 2010

Somos los responsables de los resultados que obtenemos.


Antes que todo queremos saludarles muy afectuosamente y agradecer nuevamente la oportunidad que nos brindan, al compartir con ustedes, nuestras conversaciones sobre el trabajo con y en equipo.

Comencemos!!!

A veces se nos pasan los días sin haber identificado, que nada es más importante en la vida, que definir qué es lo que queremos alcanzar.

Vamos a trabajar ese aspecto el día de hoy y muy pronto estaremos compartiendo un artículo, a manera de cierre de este tema.


Antes que todo, les invitamos a plantearse ¿Qué es lo que quieren lograr?

Ya María Alejandra, nos ayudó con un interesante trabajo al respecto... ahora les invitamos a cubrir este primer paso consultando el artículo Como redactar una meta


La distancia entre tus metas y lo que esperas de ti mismo, lo llena tu congruencia, tu consistencia, tu perseverancia, tu disciplina, tus ganas, tu pasión, tu motivación.

Ya sabes lo que quieres, necesitas y mereces?

Pues en función de cuánto te quieres, aprecias y aceptas, en esa misma cantidad y calidad será la respuesta que obtengas, razón por la cual es de tanta importancia el valor que nos demos a nosotros mismos.

Recuerda que el logro de la meta estará en función de tu persistencia, del grado de dificultad de la misma y de tu grado de compromiso.

Una buena práctica consiste en comprarte un cuaderno de metas y comenzar anotar, las palabras se olvidan y si las escribimos quedan para el resto de nuestras vidas.

Trata por todos los medios que sea una meta clara, de dificultad moderadamente alta, ya que eso, aunado al grado de compromiso, determina el mantenimiento de la conducta motivada.

Recuerda: A mayor compromiso inicial, mayor persistencia.

Debes poder evidenciar tus avances y para ello nada mejor que ir midiendo y evaluando, tanto parcialmente, como al final, para ello establécete plazos... corto, mediano y largo plazo...

Si bien no se pretende que sea una camisa de fuerza, tampoco debe ser una camisa tan holgada que sirva de excusa para incumplir, recuerda que cada vez que te desvías del rumbo afectas al equipo y te afectas a tí mismo, pierdes credibilidad, ascendencia...

Debe ser congruente con tu misión personal, con los principios que rigen tu vida y si hablamos de equipo, pues tienen que ser coherente con la razón de ser de ese equipo.

Revisa tus rutinas: Las rutinas y los hábitos guardan mucha información de nosotros... revisa y evalúa ¿qué de lo que estas haciendo beneficia o perjudica al logro de la meta?

¿Estás preparado?....
Esta historia continuará...

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