lunes, 30 de noviembre de 2009

Trabajar en equipo es una oportunidad incomparable de manifestar al ser.

Ante todo le presentamos a nuestro invitado de hoy: Dr. Ricardo Ricárdez Solís.

Primero les contamos de nuestra relación con él y luego compartimos su impecable hoja de ejercicio profesional, para cerrar con su artículo.

Nuestro muy querido amigo se ha convertido, con el paso del tiempo, en el mentor de quienes tenemos el orgullo de dirigir ...

A Ricardo le conocimos porque así tenía que ser. No hay otra explicación.
Formamos parte de una comunidad de aprendizaje y en ese espacio de creación conjunta, trabajamos temas relacionados con consultoría en Desarrollo Organizacional, donde tenemos el gusto de intercambiar opiniones, escucharnos y compartir, lo cual ha enriquecido una conexión que se ha convertido en una relación de ayuda, cooperación y desarrollo personal y profesional.

Es nuestro apoyo permanente, así como hay otras personas que amablemente nos han ayudado en todo este tránsito como el Dr. Luis Pérez Ponce y nuestro muy querido y excelente profesional Dionisio Melo, entre otros.

Ricardo Ricárdez es fundador y Director General de IASI, S. A. de C. V. (Internacional de Asesoría y Suministros Industriales, S. A. de C. V.) y de PRODE, S. A. de C. V. (Promoción y Desarrollo, S. A. de C. V.), empresas que se dedican a generar capital humano, fortalecer facultades emocionales y cognitivas, potenciar la capacidad de adaptación al cambio y desarrollar la habilidad de administrar los procesos de transformación cultural. Ha participado en diversos proyectos de caracter internacional, recibiendo importantes reconocimientos por su hermosa labor.

Cuenta con amplia experiencia en Implantación de Sistemas de Calidad Total, Sistema de Calidad y del Sistema de Aseguramiento de la Calidad, Experiencia en el ámbito de la Administración por Valores, Transformación Cultural y la Administración del Cambio e Implantación de herramientas automatizadas, entre otros.

Además de ser un profesional de gran peso específico en su México natal y otros países, para nosotros es un gran amigo a quien le agradecemos estas reflexión en voz alta sobre nuestro tema de interés.

Las preguntas que le realizamos fueron las siguientes y sus respuestas las leerán líneas más abajo.

Ricardo:
¿Dónde crees tu qué reside la magia del trabajo en equipo?

Si tuviéramos que hacer una analogía con la evolución del hombre ¿Cómo podríamos explicar el trabajo en equipo?

¿Qué les falta a las empresas para dar el salto y abandonar las estructuras que no facilitan el trabajo en equipo, dar un paso al frente y aprender desde ya una forma de trabajo que significa grandes beneficios tanto a la organización, como a los miembros?

En lo personal: ¿Vale la pena trabajar en equipo?

Y estas fueron sus respuestas:


"Como siempre es un placer dialogar con ustedes en esta ciber-realidad. Gracias por la invitación a colaborar en este espacio.

En el contenido, explícita o implícitamente encontrarás las respuestas a sus preguntas. Lo siguiente es una invitación a la reflexión.

Me gustaría ir más allá de la simpleza del método (por complejo que éste sea, es efecto de otras facultades superiores del ser) y observar a la fenomenología del Trabajo en Equipo desde una perspectiva ontológica y antropológica.

Ontológico, en cuanto se refiere a la teoría del ser, es decir, el estudio de todo lo que es: qué es, cómo es y cómo es posible. Estudia lo que es en tanto que es y existe como sub-stantia de los fenómenos. El ser substancial significa el ser que existe en sí mismo, y por tanto, ofrece permanencia de raíz. Se ocupa así mismo, de cuestiones como la existencia de los entes. Estas entidades comprenden los objetos, las personas, los conceptos, las ideas, las cosas. En este sentido, reflexiona sobre las concepciones de la realidad, sus relaciones y características.

Bajo esta óptica, trabajar en equipo es una oportunidad incomparable de manifestar al ser.

Yo soy lo que soy y eso que soy se manifiesta en lo que hago. La huella digital de mi ser queda plasmada en todo lo que hago. Mis actos dejan impreso el ADN de la sustancia de mi ser.

Trabajar en equipo es dar lo que soy sin los límites del egoísmo, envidias, frustraciones y demás vicisitudes humanas.

Dar lo que soy es la capacidad de Dar-Me.
Saber Dar-Me es la misma expresión del amor.
Mucho se ha dicho que no puedes dar lo que no tienes, sin embargo el tener es consecuencia del ser. Más bien diría, solo puedes dar lo que eres.

La capacidad de Dar-Me, requiere del conocimiento, conciencia y estima de mi mismo, es decir mi autoafirmación. Esta forma asertiva de aceptación y presencia de mi mismo pone de manifiesto la fuerza de la expresión de mi persona pero esta solo completa su realización a través del contacto e intercambio con otras personas.

Necesito reconocer mi propia independencia, pero necesito aceptar que en en cierta medida dependo de otra persona y yo requiero de su subsidio y ella del mío pero solo en la medida necesaria y ambos necesitamos reconocer lo que cada uno puede aportar.

Es decir tú puedes aportar algo que yo no puedo y yo puedo aportar algo que tú no puedes. Si nos permitimos hacerlo, se manifiesta el principio de complementariedad. De esta manera nos movemos a un estado mas avanzado de interacción humana llamado interdependencia.

Los seres humanos nos perfeccionamos complementándonos y esa complementariedad se realiza trabajando en equipo.
-Aquí, quisiera introducir este concepto de equipo: una combinación ordenada y coordinada de elementos reunidos para formar un solo conjunto organizado de tal manera, que su interacción le permita expresar de forma armónica y oportuna la respuesta adecuada a las exigencias del entorno), (también, entender como equipo a la interacción de dos o más personas: con mi pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo, clientes y otras formas de relación social) -

Si observamos el trabajo en equipo desde la perspectiva antropológica que se ocupa de estudiar el origen y desarrollo de toda la gama de la variabilidad humana y los diversos modos de comportamiento social a través del proceso biosocial de la existencia de la especie humana, no podemos concebir el paso del hombre en el tiempo y el espacio sin la conformación social de equipos humanos.

Esta visión integradora del hombre en el marco de la sociedad y cultura a las que pertenece, hace resaltar la permanente necesidad histórica de unirnos a alguien para alcanzar nuestros anhelos y metas individuales. Pero debemos hacer conciencia de que nuestros grandes o pequeños logros siempre han llevado la necesaria dosis de subsidio y complementación. Mi realidad también se conforma de las constantes aportaciones de otras realidades. (tantas veces imperceptibles).

Agregando al discurso la perspectiva de la Antropología Filosófica, trabajar en equipo es una consecuencia de la experiencia cotidiana de la identidad personal, ya que facilita la expresión de la autenticidad, la expansión de la conciencia, la vivencia profunda de las emociones, la resolución de conflictos, la salud psicosomática, la expresión de los valores, el desarrollo de la creatividad, el crecimiento individual y colectivo y el ejercicio de la libertad.

Cambiamos y crecemos porque somos libres y somos libres porque cambiamos y crecemos. Esta forma de proyección, dinámica, expansiva y abierta hacia todo lo demás conduce al crecimiento y la evolución.

Inmersos en el resultado de esa expansión del ser, se encuentran todos aquellos elementos que han adquirido sentido o significado en la conciencia de la persona.

Gracias a ese dinamismo expansivo, la persona se hace más capaz de encontrar o dar sentido a los objetos, situaciones y personas de su alrededor.

Trabajar en equipo se convierte pues, en el argumento metodológico que facilita esta forma de evolución de la persona humana.

Hace poco fui invitado a participar en un proyecto. Después de muchas entrevistas, dos psicólogos, una mujer ligeramente menor que yo y su joven asistente me hicieron la siguiente pregunta: “¿…eres consciente de tus limitaciones…?”

Por mi mente pasó la eternidad del cúmulo de introyectos y creencias limitantes, sin embargo me di el permiso de contestar:
…hoy, solo soy consciente de que fui creado como un ser con potencialidades ilimitadas…

Vayan pues mis queridos ciber amigos, trabajando en equipo, a transformar sus potencialidades en la cinética del amor que crea y mueve al universo.

Un cariñoso abrazo para todos

Ricardo
Amigo: Te agradecemos enormemente tu reflexión y queremos seguir creciendo juntos y a tu lado...
Mil gracias una vez más,


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