martes, 8 de febrero de 2011

¿Cuáles son las claves en la educación de los hijos?

Hola, un gran gusto saludarles!

Ustedes diran que enloquecimos... suponemos mil preguntas en sus cabezas ¿qué hacen hablando de educar a los hijos cuando este blog va del trabajo con y en equipo?  ¿Cierto?

¿Saben?, recientemente ordenando el material que compartiremos en este primer trimestre, encontré esta entrevista que le hicieran a  Rosa García, CEO de Microsoft, consejera personal de Steve Ballmer, CEO de Microsoft a nivel mundial y cuando abrí el link, pensé que el tema giraba en torno a novedosas prácticas gerenciales, pues no, ¿qué creen? el tema era ¿Cuáles son las claves en la educación de los hijos?

A medida que leía, me recordaba cada vez más de un artículo que escribi para el blog de un amigo, con quien discutía sobre centrar la atención en la economía, como la pócima mágica que salvaría los males de cualquier país o poner la atención en los Valores como la necesidad imperiosa de hacernos una vida más vivible, amable y disfrutable.

Pienso que  pasamos, entre los consultores y los gerentes, en la búsqueda del top de lo más nuevo y en esa carrera, se nos olvida que no es la economía en su totalidad, sino que son los valores, que es la necesidad de crearnos espacios de sana convivencia lo que nos mueve en la vida para agregarnos, para unirnos, para agruparnos y por qué no, para convertirnos en equipos de trabajo, que cual perfecto engranaje, gire con gran armonía.

Más la realidad nos indica que ese punto medio implica ponerle no sólo ganas para mantenernos en él, sino que requiere del coherente ejercicio y  la demostración constante de  habilidades sociales que nos permitan convertirnos, en ese diente que engrane con el siguiente y que si llegase a generar fricción, tengamos la suficiente madurez para hacernos de un buen aceite que facilite su permanente girar.
  

Rosa García, hablaba en su entrevista sobre el amor incondicional a sus hijos y decía tal como sigue: "Mi madre me demostró que me quería infinito independientemente de quien fuera yo. Era su hija y eso bastaba. Yo soy mucho más crítica con mis hijos de lo que mi madre fue conmigo y eso me preocupa"

Reflexión: ¿Cuán sanamente críticos somos con nuestros compañeros en los equipos de trabajo y en la vida en general?

También comentaba de la importancia de generar el espacio suficiente para que los hijos cometan sus propias equivocaciones y aprendan y decía, " Mi madre me decía: “No se puede ser mamá gallina”. Los niños si quieren aprender a andar tienen que caerse muchas veces. Quiero que mis hijos se enfrenten al mundo, sabiendo que voy a estar en la retaguardia para que el golpe no sea demasiado duro"

Reflexión: Nos pasamos la vida diciendo errar es de humanos, pero en las empresas, ¿Cuál es el costo de equivocarse? Tal vez ¿el despido?

Además, puso sobre la mesa un tema poco tratado como lo es la ausencia total del victimismo y expresaba "A mi madre le encantaba la siguiente metáfora: “Si uno se cae a la piscina y no sabe nadar, lo que tiene que hacer para intentar salir es intentar ir lo más posible hacia abajo, poner el pie en el suelo y dar una patada para salir impulsado hacia arriba y sacar la cabeza”. No me dejaba quejarme, y yo trato de hacer lo mismo con mis hijos. Si me cuentan un problema, la actitud que tomo es preguntarles: ¿Qué vamos a hacer para solucionarlo?"

Reflexión: ¿será esta la cultura hacia la cual debemos mirar e ir abonando para que nuestros equipos sean espacios de resolución y logros y no de disolución y desacuerdos?

También hacía referencia a la importancia de generar  conciencia social, como un aspecto fundamental en nuestras vidas y aderezaba la entrevista con este comentario, "En casa de mis padres siempre se intentó que no hubiera nadie que pudiera sentirse mal. En ese sentido, llega la Navidad y cuando mis hijo abren los regalos les invito a pensar en todos aquellos niños que no tienen nada, ni siquiera una casa en donde dormir. Luego les pregunto ¿Qué vais a hacer por ellos? No que voy a hacer yo, vuestra madre, o que va a hacer papá, sino vosotros. Si no tienes dinero, coge tu mejor juguete y dáselo a otro niño que lo necesite”.

Reflexión: ¿Cuánto estamos dispuestos a perder, ceder o dar para ganar más?
recuerde, usted no está por encima del equipo, pero el equipo si lo está por encima de usted, ¿Esta usted dispuesto a sacrificar glorias personales y compartirlas con otros que sueñan el mismo sueño que usted?

Para finalizar, los valores, "El trabajo ético, imprescindible. Mi padre me decía que hay que trabajar mucho y honradamente. A mis hijos, cuando me enseñan los deberes les digo: ¿Es ese tu mejor trabajo, el que quieres enseñarle a tu profesora? Si no es tu mejor trabajo, échale un par de horas más y saca lo mejor de ti mismo.”

Reflexión: ¿Hasta cuándo será suficiente? respuesta: Hasta que usted considere que le entrega a su compañero el insumo que se merece, quiere y necesita, para exigir respeto y trato considerado, hay que darlo.

El riesgo de una mala educación es grande, ya que los hijos terminan haciendo lo mismo que nosotros y haciendo el necesario paralelismo y poniendo los roles en su santo lugar, surgen mil preguntas, entre ellas
 
¿En qué tipo de equipo de trabajo quiero estar?
 
¿De cual equipo quiero formar parte?
 
Porque ese espacio no sólo va a ser un espacio de trabajo, con horario particular, será una maravillosa oportunidad para reflexionar sobre ¿por qué andar solos cuando es posible invitar a otros para que vayan con usted?
 
No hay límites para extraer de cada palabra su esencia y su gran aplicabilidad en cada aspecto de la vida y el trabajo con y en equipo no es ajeno a esta realidad, los paralelismos resultan ejercicios de inmensa utilidad y nos permiten ampliar nuestro mapa del mundo, extrayendo de muchas realidades las más grandes verdades.
 
Un fuerte abrazo y seguimos en contacto, seguiremos leyéndonos, seguiremos acá.

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